lunes, 20 de julio de 2020

EL CONEJO DE LA LUNA

Gina, y Joh- modalidad virtual

Alguna vez mi mamá me dijo que había un conejo viviendo en la luna. Desde entonces siempre quise ser un conejo, para vivir en la luna. Yo no se qué es lo que tiene ese satélite, pero es como mágico. Cada vez que volteo y veo su resplandor, no sólo la noche se ilumina, sino** algo dentro de mi. De pronto siento que ya no soy la mism apersona, que mi alma se detiene y dejo de existir. Y así puedo pasar días, semanas, incluso hasta meses. No es que lo haga a propósito, de hecho, a veces ni cuenta me doy de que me sucede. Es hasta que me ilumina que me doy cuenta de que llevo semanas muriendo, poco a poco. De pronto, siento la vida volver y no sé precisamente cómo.* siento que mi corazón palpita fuerte y mis piernas se elevan como si no hubiera gravedad. Siento que mi mente se pone en blanco y que mis ojos dejan de ver; pero también siento como mi alma se ilumina con esa luz radiante que tiene la luna; esa hermosa luz que a veces me lleva a lugares a donde no quisiera ir.* Y es que es bien raro, a veces es tan placentero, y a veces es terrible. Es difícil saber por qué, ni en qué momento va a suceder qué. Es un volado que me gusta jugar. Como la ruleta rusa, con la pistola y la bala y eso. Pero aquí no me muero, todo lo contrario, siento que la vida vuelve a mí.* siento que esa luz me da energía para volar, para crear, para vivir. Siento de repente que mis ideas fluyen y mis pensamientos se hacen grandes. Que soy un conejo capaz de hacer lo que sea; de subir, bajar, cargar y hasta volar. Siento que vuelo, que vuelo hacia mi casa, hacia la luna; sin miedo. Siento que me voy… me voy…* Y así, sin más, me dejo ir.

viernes, 12 de junio de 2020

LA MEDALLITA

(nuestro primer cadáver virtual)
El otro día salí de mi casa y me pasó lo más extraño que me había pasado jamás. ¿Te acuerdas de mi abuela? Ella siempre me contaba que, cuando iba a ocurrir un milagro en su vida, se encontraba una medallita de la virgen tirada en el suelo. * Pues abrí la puerta de mi casa, y me encontré esa misma medallita justo a mis pies. Tenía mucha curiosidad, así que me agaché para recogerla. Pero justo en el momento en que iba a tocarla, sonó el teléfono. No estaba esperando una llamada, pero siempre procuro contestar rápido porque esa campanilla me molesta. Alcé la bocina y escuché su voz.*
Claramente era la voz de mi abuela. Pero eso no era posible. Tú sabes que yo no creo en los fantasmas ni en el más allá ni en la vida después de la muerte. Me quedé sin palabras. No pude responder. Mi abuela, del otro lado, me dijo:* “debes venir de inmediato. Algo ha pasado.” Y colgó. Mi corazón comenzó a palpitar fuerte. no sabía qué hacer. Tomé mis llaves y me dirigí a la puerta. Y ahí estaba, de nuevo la medallita, mirándome desde el piso deseando ser tomada.
Decidí dejarla ahí, esperando a ser portadora de milagros para otra persona. Definitivamente yo no soy materia para disfrutar de seas cosas extrañas y paranormales
Joh*Gina*

viernes, 23 de junio de 2017

Domingo de mezcal y lecturas

Bajo la luna, entre las estrellas, dentro de una cueva de humildad, fuera de la integridad de cualquier hombre ** aún estabas tú, tú y creía en tí.** Que lindo es sentirte cerca, sentirte dentro, sentir tu piel, ver tus ojos, tenerte entre mis brazos, estar contigo, sólo contigo, amarte, amarte por siempre.** El rey lagarto soñaba en el aire y él mismo palpitaba en mi boca y en mi pecho. El universo tan grande y tú estabas ahí. ** Ahí tan cerca, tan dentro de mí, tan grande, tan débil, tan fiel y tan incrédulo. Ahí estabas, tan dentro de mí, tan amoroso, tan terrible, tan tú. ** Tan yo, y a pesar de todo tan correcto, No importa. Ya sé que estás y algún día estarás tú y estaré yo y seremos nosotros.

Atte: Gina, Lubin

La segunda parte del reencuentro

(Escrito en una servilleta, ¡Claro!)

Escribo en una servilleta para no olvidarte; para que estas palabras se queden en el mundo para siempre; para que quede testimonio de lo mucho que te amo.** Para que el recuerdo cobre vida cuando sea tiempo de morir. Para que los sentidos se vuelvan más sensibles a cada caricia. Para que mi memoria nunca olvide esa mirada inocente. Para que para mi mente, o la para tuya no signifique nada el fin ** pues solo nuestro amor importa, pues ése vivirá para siempre en un recuerdo, en un suspiro, en estas palabras que te escribo. ** No soporto verte. No soporto siquiera pensarte. Pero te escribo por la necesidad mundana de hacerme notar, de que te des cuenta de todo lo que sucede cuando te cruzas en mi camino. ¿Piensas seguido en mí? **¿Me extrañas? ¿Me amas tanto como yo a ti?  ¿Serías capaz de escribirme versos de amor en una servilleta? 

Atte: Gina, Joh 

El reencuentro

Palabras a utilizar: Ventilador, cueva, burrito, gallina 


Caminaba solo por las calles mas vacías de la ciudad. Seguía el borroso camino de la niebla. Embriagado por el recuerdo de todos esos años que vivimos juntos. Me sentía triste. Noche melancólica. **Soledad, obscuridad, humo de tabaco, desolación. Decidí caminar, soltar un poco el cuerpo. Quizás el movimiento me ayudaría a olvidar, a dejar atrás la amargura y poder volver a respirar. "Quizás caminar me haga sentir mejor" pensé.** El camino se hacía infinito a mis pasos. El vació en mis recuerdos comenzaba a aliviarse; había vivido los últimos en una cueva de lobo solitario. la extrañaba. La necesitaba como un turista necesita un ventilador en su casa de playa. Seguí caminando, recordando: ** Su voz de gallina, su aliento a burrito de verduras con pollo, su mirada de amor, sus besos de miel. Caminando y recordando, se pasó el tiempo. El salió y tuve que volver a casa a seguir añorando su presencia.


Atte: Joh, Gina 

martes, 18 de marzo de 2014

17 de Marzo, Abrumadas y en casa

Premisa: todos los elementos lamentan tu partida


De pronto entro a mi casa y miro cada cosa, todas en su lugar, pero nada encaja, todo se ve extraño, me atrevo a decir que se ve vacío. Te extraño, y sé que cada cosa que se encuentra en esta casa siente empatía hacia mí. No puedo evitar ver una lágrima escurrir de cada mueble, de cada estante, de cada pared. * Evitar imaginar tu silueta en cada parte de la casa resulta imposible. Mi cama e extraña. Grita por tu ausencia. Ruega al cielo por que vuelvas a calentarla con tu piel, con tu amor. Los besos de añil que algún día me diste, hoy se reflejan en el espejo. * Me siento en el sofá en el que aun se siente tu figura caliente mirándome trabajar, respiro tu olor y veo la imagen de tus ojos curiosos recorriendo mi cuerpo desnudo. La luz está prendida, pero todo está obscuro, ya no veo entre sueños tu silueta entrando a la habitación. Cierro los ojos para no ahogarme en el agua que los llena.* Quisiera morirme de una buena vez antes que recordar el día de tu partida. Ir a dormir junto a tu recuerdo y no despertar jamás. Irme de esta casa para dejar de sufrir tanto como todos estos objetos que te extrañan con fuerza. 
Joh y Gina 

lunes, 17 de marzo de 2014

Noche de Salsa en un Bar


Sentado en una silla roja de plástico, tomo un trago de mi cerveza y la miro.* Respiro con fuerza mientras el líquido pasa por mi garganta. Mi pecho se infla. Me siento bien. Es el momento. La miro* y el recuerdo de su rostro sobre mi cuerpo me deshace. Es bella pero ya no logro sentir en mi cuerpo lo que antes sentía al verla. Me siento como perro, perro abandonado, es triste verla así. * Tomo mi cerveza y me siento de nuevo a seguir mirando.

Joh, Gina 

domingo, 16 de marzo de 2014

Noche Cursi de Cadáver con dominó

Premisa: imagínate si nos amáramos. 

Hola, es bueno conocerte al fin. Eres más bella en persona; siéntate. ¿Estás cómoda? ¿Quieres algo? Anda, habla, dime algo. Estás aquí, conmigo; no tienes que sentirte avergonzada. * Sólo deja que mis besos de abracen; déjate llevar por el calor de mi pecho, por le ritmo de mis dedos. Cierra los ojos y permítete sentir. Sólo déjate llevar. * Baja las defensas, no pongas resistencia; yo estoy aquí, con los brazos abiertos, déjate caer. Tengo las mejores intenciones para estar contigo; mirar un futuro en donde mis manos tomen la forma de tus dedos. Inhala. Exhala. Suelta. * Siente. Sueña. Vive. Vive y déjame vivir en tu interior. Grita. Grita todo lo que quieras. Hazme saber cuánto me deseas. Hazme soñar que me quieres, que me extrañas. Déjame soñar con tu bella silueta sobre mi cama; con tus ojos mirándome cada mañana. Goza, grita y baila sobre mí. Hazme creer que soy el único que importa. * Deja que mi alma sienta lo que sintieron mis ojos al ver tus fotos y lo que sintió mi cuerpo al verte llegar. Déjame sentirte o vete de una vez, antes de que empiece a amarte.

Joh y Gina

Noche de Salsa y Cadaver

Palabras a utilizar: Alambre, Roto, Perro, Pan, Coca

Con la boca bien abierta miraba a la muchacha de los ojos bonitos. Con zapatos rotos y ropa acochambrada ella camina, * camina bajo la sombra sin miedo. Su cabello largo, despeinado se mueve sobre sus pasos. Hasta los perros la miran pasar con mirada de admiración. Es triste verla así. * Coca en salinas masas consume, tristes médanos de cal y piedra sonrojan a los tristes caminantes, * pan pide para poder seguir en este mundo y seguir comiendo un poco de * polvo mientras el alambre se oxida gota a gota. La luna está llena y no puedo ver su luz.

Gina, Joh, Amaury, Karina, Amiga Tailandesa  

martes, 11 de marzo de 2014

Noche con Cadáver 7 de Marzo 2014

Premisa: Se es un hombre o un animal.

Su cabello era muy largo y la barba le llegaba casi al ombligo. Sus pies descalzos caminaban por la tierra dejando las huellas de sus uñas por doquier.* Araña, rasguña, cual felino en celo, sobre todo el blanco lienzo que tiene bajo sus garras. Gime, suspira, maúlla, ladra y, en luna llena, hasta aúlla.
Caminaba dejando su rastro sobre * la seca tierra de otoño. Parecía estar buscando algo. Tal vez una víctima, tal vez una compañía. No lo sé. Su mirada era profunda, pero indescifrable y su actitud de fiera no daba mucho a la imaginación. Sin embargo yo quise confiar, por eso me acerqué. * A cada paso que daba, sus ojos me miraban con asedio, pero no impedía, su magnífica mi rada, el deseo de sentir mis manos acariciando. Paso. Adelante. Otro paso. Distancia. * Voltea. Me mira. Yo intentaba descifrar los gestos de su rostro, para no temer. No pude.  Era demasiado duro para saber lo que pensaba, y yo demasiado curiosa para dar un paso atrás. Así que me acerqué un paso más, y otro más. Cuando estuve frente a él, lo supe de inmediato. No era un animal.


Gina y Joh

martes, 25 de febrero de 2014

CANCER

Cáncer desde las alcantarillas, por los costados; berreando y gimiendo. Las ratas ansiosas de carne se comen y se reproducen.* Buscan el repugnante olor de la muerte seca en la carne de los vivos. Se acercan tímidamente a sus propios cuerpos putrefactos y olfatean el delicioso aroma, sienten fuertes los retortijones de viseras vacías. Hambre de ti, hambre de muerte. Hambre de deseos impávidos cubiertos con anhelos inexistentes de un futuro sin final. Hambre de sesos vacíos de integridad, de infames mentes que creen saber lo que dicen y lo que hacen. Hambre de muerte hambre de mí. Ellas tienen hambre y yo solo las miro. Les miro los dientes y admiro su valor * de salir al mundo en fugaces tormentos, desilusionando a su dios a los cuatro vientos. Vociferando su aliento de muerte, cantando los profanos versos como tornillos carcomiendo el cáncer, todo. Todo.

Amaury, Joh, Gina (Amaury, Llou, Llina) 

domingo, 23 de febrero de 2014

20 de Febrero, Sobre Mesa con Café Colón II

Las palabras a utilizar fueron colocadas en la hoja en blanco, estratégicamente, antes de empezar.
Palabras a utilizar: duende, amnesia, sarampión, cadáver.

En días nublados me acuerdo de él. Las lágrimas me escurren por la garganta y los nudos se me atoran en los ojos. No es que no lo haya superado, pero es mi hijo, y revivir los recuerdos de sus bracitos abrazando a su duende de juguete favorito, sus manitas bellas sosteniéndolo; el recuerdo de su miradita, de niño de mi vientre, mirándome; * sus manos blancas llamándome hacia él. Todo un mágico sueño lleno de penumbra y de bondad. Una revelación mágica de costumbres sin prejuicios, de apariencias que a nadie le importan. Un mundo de gente que aparenta saber lo que hace. Cuerpos bailando por doquier; vestidos ampones volando por los aires, mentes con amnesia fingiendo que todo está bien; y de pronto: él, * enfermo, triste, solo. ¿Qué debía hacer una mujer en mi situación? Es lo que más amo en este mundo, no podía dejarlo así. Me sentía débil, apagada, impotente. Era la imagen más triste que una mujer puede ver, el sentimiento más obscuro que podía sentir. No quería seguir.* Me sentía aturdida. La cabeza me retumbaba. Los sonidos me parecían ecos y los colores un laberinto eterno hacia la locura. Todo me daba vueltas, mi piel estaba roja como si tuviera sarampión, mis ojos estaban hinchados y mis piernas temblaban como maracas de carnaval.*

Perdón que esté diciendo esto, a usted que no sabe ni siquiera mi nombre. Pero es el clima el que me pone así: las nubes, la neblina, la humedad. No puedo evitar hacer esto en días como hoy, lamento que haya sido usted la desafortunada persona que hoy tuvo que escuchar la historia del día en que encontré su cadáver.

Joh y Gina (Llou y Llina)

sábado, 22 de febrero de 2014

20 de Febrero, Sobre Mesa con Café Colón

Utilizar las frases: “¿Qué te parece si las dejar aquí mismo, en el suelo?” y “Como sea, tuve que comer temprano”.

*”Nada mejor que el último cigarro, con este cadáver”. Sus palabras retumban en mi cabeza, todo el tiempo, no las puedo sacar de mi. Cada día me descompone al despertar, la imagen suya con las manos ensangrentadas, un cigarro entre los labios secos, y su lengua húmeda diciendo “¡Qué te parece si las dejara aquí mismo, en el suelo?”. *Yo le dije que sí, que estaba bien. Estaba muy nerviosa. En realidad no sabía qué hacer, o cómo reaccionar. Una parte de mi quería abalanzarse sobre él, quitarle el cigarrillo de las manos y someterlo hasta la muerte; otra parte de mi quería simplemente perdonarle, darle otra oportunidad y que todo fuera como antes. *Pero cómo lograrlo si los recuerdos más bellos de nuestra vida juntos estaban siendo consumidos por las obscuras imágenes de la sangre en sus manos; de la sangre en mis ojos. Quería regresar a él, amarlo como antes, amarlo como siempre; pero era un deseo ahora imposible. Con mis ojos manchados de la sangre de sus manos sucias, no podría volverlo a ver de la misma manera. *Simplemente no podría. Por mi mente pasaban un sin fin de recuerdos bellos de nuestro pasado: él y yo tomados de la mano amándonos hasta el infinito, él y yo abrazados a la luz de la luna prometiéndonos lo mejor. Pero ahora su mirada era distinta, sus labios secos ya no me llamaban y su aparente frialdad simplemente me parecía desagradable. Quería que se fuera; le dije que era tarde y que necesitaba estar sola. Su cuerpo carente de vida cruzó la puerta sin decir adiós. Como sea, esa tarde, tuve que comer temprano.


jueves, 20 de febrero de 2014

18 de Febrero, Divertidas en Clase II

Palabras a utilizar: perra, sucio.Palabras prohibidas: cuerpo, sentir, ganas, cautivar, corazón, alma, cerebro.Objetos a mencionar: cigarro, bota con hebilla.
Premisa: “No es un sueño, es la realidad que podemos empezar a vivir hoy mismo”. 

*El mundo es ruin, sucio, patético. No quiero estar aquí, no me encuentro a gusto en este lugar; los miro a todos y no me conmuevo ni siquiera un poquito. Estoy cansado de lo mismo, siempre. Los ridículos “placeres de la vida”: cigarro, café y sexo. Ya no quiero. *Ya no quiero depender de las cosas superficiales para estar bien, ya no quiero depender de mi madre para comer o para pagar la gasolina de mi auto. Quiero ser libre y feliz. Quiero volar por los cielos y tocar el viento con mi piel. *Quiero salir y respirar aire de verdad, escuchar los sonidos más terrenales que producen los pobres mortales a su paso por delante de mi mirada; el sonido que producen los zapatos de tacón y las botas con hebillas, los burros de carga con sus pesuñas sobre la tierra seca o los aullidos de las perras al parir. Necesito salir. *Necesito liberarme de todas las ataduras que me impiden sonreír. Pero no sé cómo. El psicólogo me ha dicho que puedo empezar por quererme más, pero ¿cómo voy a quererme si nunca he aprendido a querer a nadie? ¿Cómo puedo ser feliz si no entiendo esa palabra? ¿Cómo puedo vivir en paz, en un mundo que aún no comprendo? En un lugar que no sé si existe realmente.

Joh y Gina (Llou y Llina)



miércoles, 19 de febrero de 2014

18 de Febrero, Divertidas en Clase

Palabras a utilizar: Helado, mueble.

Premisa: “Sus pechos, dos médanos eternos”.


*La miré, recostada sobre las sábanas azul turquesa, con la respiración casi apagada, la mirada perdida, parecía que un espectro obscuro circulaba entre sus cabellos tiesos. *Sin embargo, era bella. Bella como ninguna otra. Su mirada dirigida al cielo decía aún más que su cuerpo desnudo recargado en aquél mueble de madera. Su sonrisa incompleta y tímida, aunada al rojo rubor de sus mejillas, cautivaban a cualquiera. Me cautivaban a mi. *Me sentía fuerte, más feliz que nunca, con toda la energía que me daba la simple acción de mirarla de esa manera, recostada, tiesa, con su cuerpo helado, la piel morada por la sangre de reptil que se acumulaba sobre sus músculos. *Me seguía pareciendo hermosa, pero no puedo negar que en algún momento llegué a temer por mi integridad. No sabía si correr o llorar; si acercarme o huir. De pronto tuve ganas de aniquilarla para siempre, de destruirla sin decirle adiós. De extirparle el corazón y guardarlo en un bote de cristal para conservarlo para siempre, *arrancar su sonrisa muerta y atesorarla en la repisa más alta de mi clóset o bajo mi almohada, masticar su piel por pedazos para hacerla parte de mis entrañas.
Me volvía loco el simple hecho de no poder traspasar aquél cristal que nos separaba. Una muñeca de porcelana viva que nunca había sido mía, ni jamás lo sería.

Joh y Gina (Llou y Llina)





martes, 18 de febrero de 2014

Estilo libre mientras platicábamos con Amigos


*Todo sucedió durante una noche de insomnio. El viento corría fuera de mi ventana gritándome cosas horribles que aún no logro recordar. *Respiré agitado, apretando los ojos para olvidarlo todo, para obligarme a borrar sus recuerdos de mi cabeza abrumada. Un dolor intenso punzaba en el centro de mi cerebro, el ruido me dolía, *el olor a humedad de mi ropa me dolía. Todo me dolía. Sentía que estaba cerca de desaparecer. De explotar en mil pedazos y no volver a ver el amanecer. *No podía más, juro que no estaba ya pensando en nada, ya no soportaba vivir así; no era mi intención dañar a nadie, no quería faltar a la moral imbécil a la que me obligan. Soy inocente, no me juzguen, no era yo; no estaba siendo yo mismo.


Gina y Joh (Llina y Llou)

sábado, 15 de febrero de 2014

14 de Febrero II

Palabras a utilizar: trabajo, palabras.


La imagen de Janis Joplin me dejaba cautivo; yo, sentado en la barra de aquel bar en el centro de Xalapa, me sentía completamente solo ese 14 de febrero. *Por mi mente pasaban imágenes de todo tipo. Yo, con ella, susurrándole palabras bellas al oído. Yo, con ella, abrazándola hasta la eternidad. Yo hundiéndome en sus besos de miel y amándola por siempre. En mi mente todo tipo de fantasías tenían lugar. *Quizá esa noche podría encontrar a alguna mujer sola como yo, abandonada por el destino, sin pareja, sin trabajo, sin amigos, y entonces esa noche sería la noche perfecta. Quizá seríamos felices juntos; *quizá nos amaríamos hasta la eternidad. Sentado mientras soñaba, esperaba un milagro. Una luz celestial que cambiara mi destino para siempre. Una mujer como ninguna con la que pudiera disfrutar del día del amor y la amistad. 
Joh y Gina (Llou i Llina)

14 de Febrero I

Palabras a usar: popó, cerveza.


*Bajo la luz neón azul se encontraba aquella bella niña de cabellos dorados que me sonreía con la mirada más inocente que jamás he visto. *Su mirada era inigualable. Como la de un niño que espera a Santa Claus, o la de un anciano que espera un milagro de Dios. Desde el principio, su presencia me cautivó. *Bebí el último trago de cerveza que quedaba en la botella frente a mí. Me levanté y caminando lento a la barra me acerqué a ella y a su bella sonrisa de niña llena de ilusiones. Me miró. *Tuve ganas de acercarme más. De abrazarla y protegerla para siempre. Pero algo me detuvo; algo más grande que yo, más grande que su mirada sincera. Tuve ganas de acercarme pero no pude. Tuve que retirarme, *la necesidad más básica que el cuerpo exige me hizo retroceder. La miré y sus ojos llenos de desilusión me abrumaron, pero yo… tenía que hacer popó.
Joh y Gina (Llou i Llina)

miércoles, 12 de febrero de 2014

Premisa: POR LA VENTANA


*Había sido una terrible noche de insomnio; desperté al día siguiente con la boca seca, era normal, tomé muchas pastillas para poder dormir. *Me sentía mareado, mi cuerpo no parecía responder como debería, un cosquilleo extracotidiano invadía mis extremidades. Estaba inquieto, tenía ganas de huir. Me paré en la orilla de la ventana y miré hacia el cielo. *Una parvada de pájaros con las patas rotas volaban partiendo una nube casi por la mitad, tuve ganas de salir y estirarme hacia ellos, sostenido por el marco de la ventana, para tomarlos por sus alas y ayudarles a aterrizar. *Sentía ganas de huir, de saltar con ellos y volar al infinito, de sentir el viento entre mis cabellos, la neblina en mi piel. Tenía ganas de huir, de irme de ahí para siempre. *Esos pájaros me regresaron al mundo, su imagen me dio a recordar lo que es estar aquí, lo que me aturde cada noche, lo que me quita el sueño. Ellos volaban con las patas rotas, y yo estaba aquí, con los pies plantados. *Inmóvil en un lugar obscuro y sin ilusiones. Estancado en un laberinto sin salida. Enclaustrado en una fantasía que jamás se volvería realidad. Ahí frente a la ventana, estaba yo, atado a un recuerdo, inmerso en un sueño. *Descansé las manos sobre la ventana, recargué mi cuerpo en el marco y dejé que, poco a poco, el propio peso de mis ideas me jalara hacia afuera, para volar.

Joh y Gina ( Llou i Llina)

Premisa: un hombre con barba tupida y sin un ojo me miró


Requerimientos:
Utilizar las siguientes palabras: cuchara, alas, estambre, mórbida, memoria, tendedero, azul, cubierto, envidia, delicia, dulzura, camello, cachivache, charco, balcón


La neblina era espesa. A la mayoría de la gente no lo gusta ese clima, a mí sí. Ese día salía a caminar, respirar el aire húmedo y fresco de aquella tarde obscura de invierno. Detuve mis pasos junto a un charco, me pareció ver la sombra de alguien observándome desde el balcón de una casona vieja.* Su mórbida expresión me impactó de inmediato. Parecía ser de otro planeta. Una especie de monstruo de cuento de hadas o un villano maquiavélico de una película mala. Sentí muchas ganas de ir hacia él.* La neblina se despejó un poco cuando di el primer paso hacia adelante. La imagen clara de aquel en el balcón me dejó cubierto de tensión. Temí el hecho de verme reflejado en su único ojo atado a sus barbas de estambre desgastado. Salían lágrimas de mis ojos.* Lágrimas de envidia y de dolor; lágrimas de hiel cubiertas con dulzura y pasión. Era cautivador. En todos los sentidos lo era. Parecía un ser celestial con alas enormes y tupido de amor. Un aura azul como ninguna y una mirada tan penetrante como la vida misma. Toda una delicia para mirar. De pronto de lo más profundo de mi memoria, brotó el recuerdo de la mirada triste que siempre estaba en el pobre camello que me trajo hasta aquí, desde el otro lado del mundo, y que dejó tirado en la ciudad más gris del mundo. Fluía melancolía en mis venas. Una melancolía parecida a la que generan los cachivaches que se guardan por años en un desván o la ropa que se queda colgada en el tendedero mientras todos se van. Una horrible sensación de lastima parecida a la que generan las cucharas sin dueño.

Gina y Joh (Llina i Llou)